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Violencia
y problemas de lectura
por Vicente Martins
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"Los
niños con dificultades para leer bien, casi
siempre son estudiantes aislados, que buscan
superar sus limitaciones lingüísticas
con comportamientos más agresivos, rebeldes
y violentos".
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Vicente Martins, profesor
de Lingüística Universidad Vale do
Acaraú, de Sobral, Estado do Ceará,
Brasil. Traducción de Néstor Antonio
Pardo Rodríguez, Universidad Nacional de
Colombia.
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Hay una relación
estrecha entre lectura y pensamiento, lectura y actitud, y
más estrecha aún entre rechazo y personas con
deficiencia en lectura. Las investigaciones recientes en
Psicopedagogía, señalan cierto grado de
cercanía entre problemas de lectura y delincuencia
juvenil.
El comportamiento del delincuente, en el medio escolar, en
general está asociado con alguna dificultad de
aprendizaje.
Los niños con dificultades para leer bien, casi
siempre son estudiantes aislados, que buscan superar sus
limitaciones lingüísticas con comportamientos
más agresivos, rebeldes y violentos.
Los bajos rendimientos escolares reflejan las limitaciones
cognitivas y lingüísticas de personas con
deficiencia en lectura, y la destreza en el deporte o en el
arte, muchas veces pueden revelar un sentimiento de
rebeldía, que es posible perdure en la fase
adulta.
Las personas con deficiencia en lectura son potencialmente
los estudiantes que más presentarían problemas
de indisciplina en la escuela. Las dificultades de lectura y
la delincuencia juvenil son tipos de problemas que caminan
juntos y, por lo tanto, exigen una intervención por
parte de los agentes y autoridades educativos.
Muchos estudiantes cometen actos antisociales, no porque
sean pobres o por ser víctimas de una
privación cultural, sino porque, no tienen un buen
rendimiento escolar y presentan trastornos del lenguaje o
dificultades para leer y escribir. En cuanto mayor grado de
incultura, el niño es más propenso a la
violencia, por motivos frívolos y banales.
Los estudiantes con dificultades de lectura y frustrados por
cada tentativa, son tentados a faltar a clase y a frecuentar
compañías poco deseables. Un estudiante que
fracasa en la lectura, fracasa también a la hora de
leer un problema matemático, y es un magnífico
prospecto para la delincuencia. La privación de la
lectura interfiere en el desarrollo de la personalidad de
los estudiantes. Un estudiante con deficiencia lectora vive
triste y deprimido, agresivo y angustiado.
http://www.ondeir.rec.br/vicentemartins/
vicente.martins@uol.com.br
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