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Escena 1
(La pista es una plataforma plana en el centro del
escenario, preferiblemente un poco más
elevada, con árboles al fondo y arbustos y
flores en uno de sus lados. El narrador
estará al frente y a la izquierda)
Narrador:
-Don Sapoconcho había reunido a los animales
del monte en un claro cerca de la quebrada.
Allí con su gran voz hizo el anuncio
Don Sapoconcho:
-El próximo domingo, a las diez de la
mañana, será la competencia de
patinetas. En la misma podrán participar
todos los que deseen. Habrá un gran premio
para el ganador...
La grulla:
-(interrumpiéndolo) ¿Cuál
será el premio?
Don Sapoconcho:
- (disimulando la interrupción.) El premio
consistirá de un viaje con gastos pagados
alrededor de Puerto Rico, incluyendo a las islas de
Vieques y Culebra.
El guaraguao:
-¡Ese premio lo gano yo!
El gorrión:
-¡Eso lo veremos!
El múcaro:
-(murmurándole en el oído, a la
lagartija) Ya comencé a entrenar.
Narrador:
- (El narrador se aparta del bullicio del grupo y
alza un poco más la voz) Y así,
fueron expresándose uno tras otro; cada
quien, reclamando la victoria. La reunión
duró hasta que las sombras de la noche
obligaron a cada uno de los presentes a buscar
refugio en su morada.
(se obscurece el escenario mientras se escucha el
murmullo del grupo y se ve a diversos animales
gesticulando)
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Escena 2
Narrador:
- Apenas despuntó el sol del siguiente
día, cuando el monte se llenó de
voces y ruidos de patinetas. Unos las
corrían, otros aceitaban las ruedas, otros
las reparaban... Había un gran alborozo y
entusiasmo. Todos lucían felices; contentos.
Bueno, casi todos, porque la cotorra ni
tenía patineta ni sabía correrla. La
pobre se encontraba muy triste, mirando desde el
hueco de su árbol a los que practicaban. Fue
entonces, cuando escuchó la voz de su amigo
el colibrí
El colibrí:
-Hola cotorra.
La cotorra:
-(con voz apagada) Qué tal
colibrí
El colibrí:
- ¿Qué te pasa? ¿Por qué no
estás practicando para la carrera?
La cotorra:
-(con tristeza, casi a punto de llorar) Es que no
tengo patineta y tampoco sé correrla. ( Se
seca la humedad de los ojos con la palma de la
mano.)
El colibrí:
- (consolándola, muy dispuesto) ¡No
seas tontita!, ¡No vayas a llorar!,
todavía faltan seis días para la
carrera. Yo te prestaré la mía y te
enseñaré a correrla.
La cotorra:
-¿Pero, y tú?
El colibrí:
- No puedo participar, porque ese día tengo
que acompañar a mi esposa. Ella está
empollando tres huevecillos y... ¡tú
sabes!
La cotorra:
- ¡Qué buen amigo eres! (gestos de
agradecimiento)
Narrador:
- Con gran paciencia y esmero, el colibrí le
enseñó a correr patineta. El
día antes de la competencia le dijo
El colibrí:
- Veo que has aprendido muy bien a correr la
patineta; ahora te diré el secreto para
desarrollar gran velocidad
La cotorra:
- ¡Falta qué me hace! Pues, no alcanzo
a desarrollar velocidad suficiente al correrla.
El colibrí:
- Observa bien, lo que tienes que hacer es agitar
las alas de esta manera, así, ¡ves!
Narrador:
- Y como todos sabemos que los colibríes son
expertos en agitar sus alas, podemos
fácilmente imaginar lo bien que le
enseñó.
Telón
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Escena 3
Narrador:
- El día de la carrera se inscribieron
muchos competidores. No los nombro a todos porque
la lista sería muy larga. Pero puedo decir
que el más grande de ellos era el guaraguao
y el más chico la mariquita, que así
se llamaba aquel pequeño escarabajo. (El
grupo de competidores está en
posición esperando que don sapoconcho
dé la salida.)
Don sapoconcho:
-En sus marcas, listos...¡fuera! (bullicio de
participantes y espectadores. La mariquita, corre
en primer lugar pero al pasar la primera curva de
la carrera el guaraguao la empuja con un fuerte
aletazo al tercer lugar por donde viene el
múcaro, y éste de un picotazo la saca
de la pista, empujándola con tanta fuerza,
que mariquita y patineta dan contra un
árbol. La cotorra que iba en cuarta
posición se detiene, para ver si la
mariquita está herida.)
La cotorra:
- ¡Eso no es justo! (la ayuda a levantarse)
No, ¡eso no está bien! ¡Las
carreras se ganan limpiamente!
La mariquita :
-Estoy bien, (casi a punto de llorar) ¡es que
soy tan pequeña...
La cotorra:
- ¡Anda! ¡Súbete a la patineta,
volvamos a la pista! ¡La carrera no ha
terminado aún! ¡Ven, que yo te
ayudaré! (Ambas se suben a sus respectivas
patinetas y se integran a la carrera . La mariquita
va al frente de la cotorra mientras ésta la
impulsa con sus alas.)
Narrador:
-La cotorra, detrás de la mariquita la
impulsaba, Ella movía sus alas tal y como le
habían enseñado y ganaba velocidad.
Uno tras otro, tras otro, de los corredores, fueron
quedando atrás. Faltaban apenas dos metros
de distancia para la llegada...
Guaraguao:
-(gritando de júbilo) ¡ja! Seré
el campeón. ¡Ganaré la
competencia!
Narrador:
-Un zumbido le borró la sonrisa de triunfo
al guaraguao. Era la mariquita seguida por la
cotorra, que pasaban por su lado con la velocidad
de un relámpago. Poco después, don
Sapoconcho anunciaba el orden oficial de
llegada.
Don Sapoconcho:
-En primer lugar la mariquita, en segundo lugar La
cotorra, en tercer lugar el guaraguao...
(transición) Ahora los premios. Boleto de
pasaje y trofeo para la ganadora... ¡La
mariquita! (Aplausos y vivas de los presentes) y la
medalla del segundo lugar para...¡La cotorra!
(Aplausos y vivas de los presentes) Para el resto
de los competidores habrá un certificado de
participación.
(El área de la
premiación se oscurece mientras que el
narrador recibe iluminación. salen todos los
personajes excepto el narrador, la mariquita y la
cotorra.)
Narrador:
-Veamos cómo termina nuestra historia. (La
escena vuelve a iluminarse y el narrador
señala hacia donde se encuentran hablando la
mariquita y la cotorra)
La mariquita :
- (enseñado orgullosa el trofeo) Gracias
amiga cotorra, sin ti no hubiese podido ganar.
La cotorra:
- ( sonriente) ¡No es nada! Tenemos que
ayudarnos unos a otros.
La mariquita :
- (Con picardía) ¡Te tengo una
sorpresita! Ven te invito a visitar a un amigo.
( La cotorra la acompaña y llegan al nido
donde vive colibrí y su familia.
Colibrí,su esposa y polluelos salen alegres
a su encuentro.)
Narrador:
- Al llegar al nido del colibrí, lo
encontraron celebrando junto a su esposa; la
llegada de sus tres polluelos. Esa tarde fue una de
alegría y gozo.
Fin
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